Una advertencia sobre cómo la economía digital amenaza la vida y el trabajo de los artistas: la música, la escritura y las artes visuales que sustentan nuestras almas y sociedades.
Se escuchan dos relatos sobre ganarse la vida como artista en la era digital.
Uno surge de Silicon Valley: Nunca ha habido un mejor momento para ser artista.
Si tienes un ordenador portátil, tienes un estudio de grabación.
Si tienes un iPhone, tienes una cámara de cine.
Y si la producción es barata, la distribución es gratuita: se llama Internet.
Todo el mundo es un artista; simplemente explote su creatividad y publique sus cosas .
El otro relato proviene de los propios artistas: Claro, puedes poner tus cosas ahí, pero ¿quién te va a pagar por ellas? No todo el mundo es un artista.
Hacer arte lleva años de dedicación y eso requiere medios de apoyo.
Si las cosas no cambian, el arte en gran medida dejará de ser sostenible .
Entonces, ¿qué relato es el verdadero? ¿Cómo se las arreglan los artistas para ganarse la vida hoy en día? Deresiewicz, un destacado crítico de arte y de la cultura contemporánea, se propuso responder a estas preguntas.
Sostiene que estamos en medio de una transformación de época.
Si los artistas fueron artesanos en el Renacimiento, bohemios en el siglo xix y profesionales en el xx, un nuevo paradigma está surgiendo en la era digital.
La muerte del artista
1 disponibles












