La ordalía o juicio de Dios era un procedimiento judicial surgido en la Europa del medievo, según el cual, en caso de denuncia (por herejía, adulterio o robo), era el acusado quien tenía que demostrar su inocencia. Las pruebas a que para ello era sometido variaban: agarrar un hierro candente con las manos y resistir sin quemaduras, ser arrojado al agua con las manos atadas y no ahogarse, o resultar vencedor en un torneo. El autor explora los prejuicios morales, culturales y antropológicos que se esconden tras esta aberración jurídica y los mecanismos con los que el Poder señala y convierte en enemigos a determinados grupos (judíos, negros, mujeres).
lunes a sábado: 10.30h – 14h / 16.30h – 20.30h
domingos: 10.30h – 14h
19,00 €
Sin Stock. Entrega estimada 5 días si disponible
ISBN
978-84-9066-481-0
Fecha de la edición
16-Ene-2018
Medidas
225 × 148 mm
Páginas
336













