En el suburbio donde vive Ruth Whiting, las esposas se ajustan a un código de vestimenta, dirigen sus casas de una forma aburrida y prosaica, crían a sus hijos de la misma manera; todas prefieren el café al té, conducen, juegan al bridge, poseen al menos una joya valiosa y son moderadamente atractivas.
Sin embargo, Ruth se está volviendo loca.
O, para decirlo de un modo políticamente correcto, acaba de sufrir un leve ataque de nervios .
Aunque la realidad es mucho menos dulce.
Ruth se está volviendo loca porque su vida la está matando y su enajenación se ve agravada por la indiferencia de todos los que la rodean.
Y es entonces cuando ocurre lo inesperado: su hija universitaria se queda embarazada de un compañero que resulta ser un estúpido, y Ruth se ve obligada a enfrentarse a sus peores miedos.
Una nueva y cáustica obra de la autora de El devorador de calabazas .
Un clásico del feminismo inglés.
Una novela sobre las expectativas de las mujeres desesperadas que se quedan en casa a regañadientes, lidiando con el matrimonio, el aborto, el aislamiento, en busca de la Nueva Mujer.













